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Vuelta a clases sin desperdicio

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Publicado en 11/02/10 às 12h00 envie a un amigoenvie a un amigo

Este mes de febrero, además del carnaval, está marcado por la vuelta a clases. En el ambiente escolar, además de los estudios tradicionales, es necesario compartir con los niños, adolescentes y también adultos, la importancia de la educación ambiental.
 
Para que los estudiantes y sus responsables ayuden al medioambiente, además de aprovechar mejor las clases, listamos algunas sugerencias que pueden hacer la diferencia en el día a día.
 
Lea y comparta con sus hijos, colegas y amigos estas iniciativas:
 
Lleve merienda de casa y evite hacer basura: elimine las bolsas plásticas, utensilios de plástico y recipientes descartables. En vez de eso, utilice marmitas, botellas y recipientes reutilizables.
 
Vaya a pie o en bicicleta a la escuela: sólo 31% de los niños que viven en un radio de Km. de la escuela caminan hasta ella y solamente 2,5% van en bicicleta. La mitad de los alumnos va en coche. Si sólo 6% de los estudiantes que van en coche caminasen, serían economizados por día 230 mil litros de gasolina .
 
Use los dos lados de las hojas de papel: el papel es la mayor fuente de desperdicio en las escuelas. Cada tonelada o 220 mil hojas de papel reciclado salva aproximadamente 17 árboles.
 
Lápiz: prefiera los lápices hechos de material reciclable, embalados en cajas livianas o recicladas.
 
Marcadores: los marcadores o bolígrafos fosforescentes contienen productos químicos tóxicos que pueden derramarse en la basura donde son depositados, contaminando las napas de agua subterráneas. Es mejor usar marcadores a base de agua, con tinta no tóxica y puntas descartables.
 
Cuadernos: intente optar por cuadernos de espiral, con fibra reciclada. Son baratos y ayudan a reducir la cantidad de basura en los depósitos.
 
Papel: recicle papel, procure comprar papel reciclado y evite los que contengan cloro. Si reducimos en 50% el uso de papel, recuperaríamos el espacio utilizado por más de mil basureros.
 
¡Buena clase!
 
Fuente: O Libro verde, de Elizabeth Rogers y Thomas M. Kostigen.